Mujer

El reloj de pulsera se consideró, al principio, algo de mujeres, ¡un adorno poco masculino!

En 1868, Patek Philippe creó el primer reloj de pulsera suizo para la Condesa Koscowicz de Hungría ¡qué suerte tuvo esta señora!. Este reloj se diseñó como una pieza de joyería, como una pulsera …  de ahí el nombre!

El reloj de pulsera creció en popularidad. Hasta que la I Guerra Mundial lo legitimó para siempre. Al principio se consideró demasiado frágil y poco preciso para uso militar. Si los relojes de bolsillo habían hecho su trabajo durante décadas, ¿por qué cambiar?. Sin embargo, los soldados empezaron a llevar relojes de pulsera por una razón de peso: eran cómodos. El desarrollo del reloj de pulsera era inevitable.

Lo que antes era un joya pasó a ser un instrumento cotidiano. Lo que se consideraba un objeto femenino pasó a ser usado por millones de hombres y mujeres. El reloj de pulsera había llegado para quedarse.